Me planteaba contestar con un comentario al post último en el que habeis puesto varios de los vuestros, pero me ha parecido mejor hacerlo en este post, ya que veo que, a pesar de lo aburrrido que es este blog, quizá tengas razón Sadam,-¿vives en Cataluña?- algunos seguis aportando comentarios. El Sapo sigue en su tono irónico que es la mejor tabla de salvación para llevar una vida soportable, sobre todo en esta nuestra querida tierra. Y Rafa manifiesta su preocupación por lo de Aquí hay Tomate. Te explico, Rafa: El Tomate apareció en una comparecencia de prensa que tuvimos mi compañaro Toni Such y yo mismo en la puerta del IVEX, en Valencia el paado día 22, cuando fuimos a pedir la factura de un millon de dolares pagada por un concierto que no se celebró, o mejor dicho pagada dos veces por uno que sí se celebró. El caso es que por las facturas pagadas, o falta un concierto por celebrar en Mexico, o sobra una factura pagada. Porque se han pagado dos veces los derechos de producción del concierto. Bien, ese día acudió una notable cantidad de medios a la cita y, entre ellos, los del Tomate. Nunca nos hemos negado, ni nos negaremos a atender a un medio de comunciación, sea el que sea, menos cuando es en plena calle. Eso puede hacerlo la Pantoja y otras estrellas, pero nosotros no.
El programa tiene la factura que tiene y una audiencia que con frecuenica ronda los CUATRO MILLONES espectadores. Lo han enfocado como han querido, pero no han manipulado ni tergiversado la información, y no sé por qué, me temo que les ha costado la protesta de algún intocable del PP, no sin efectos. Esas son las razones Rafa. Puedo explicarte más, personalmente; alguna cosa te gustará. Si me llamas o quedamos a tomar un café, te cuento y de paso, nos conocemso. Ya tenemos algunos post de por medio y es hora de conocernos en persona.
Sadam, hay lo que hay. Este blog es personal, le presto poca atención, pero estoy dispuesto a atender tus sugerencias de temas de dicusión, si no me desbordas con ellos. A ver si lo animamos entre todos. Es verdad que solo publico mis artículos, pero los que entrais, especialmente el Sapo, le dais mucho ambiente.
A los que dais animos, gracias, a veces viene bien. No sabeis los palos que lleva uno por exponer su criterio, a veces equivocado, es verdad, pero expuesto con la mejor de las intenciones. A pesar de que en la Generalitat, y en el PP, hay mucho tomate.
sábado, septiembre 30, 2006
lunes, septiembre 25, 2006
PROMESAS Y MENTIRAS GORDAS
(Publicado en Las Provincias 24/09/06)
La moción de censura ya tiene fecha de presentación. El próximo 26 de septiembre, a media mañana, estará registrada en Les Corts y para la Historia la primera moción de censura que se presenta contra un presidente de la Generalitat.
Desde que se anunció su presentación, en el PP y en el Consell se ha podido observa una desorientación sin precedentes. Nerviosismo, descalificación política, y hasta personal de los proponentes, debates que no se celebran, comisiones a granel que tendrían que haberse celebrado hace un año, fechas de debate anunciadas, rectificadas, paseo de consellers, ruedas de prensa de la secretaria general, Adela Pedrosa. Eso ha sido lo mejor de todo, hay que reconocerlo ¡ Qué capacidad para la fábula surrealista!
Pero el mayor esfuerzo lo han hecho directores generales, cargos medios, diputados y la tropa de asesores que se ven cada vez más cerca del jubileo. Han tratado de demostrar en todo momento que no hay razones, que no se va a poder justificar la censura, y que la gestión de Camps es magnífica.
Según el conseller de Educación, se ha inaugurado un centro educativo cada cinco días, ¿Se cuentan como tales los barracones existentes? ¿Es muy costoso presentar en Les Corts un listado de municipios en los que se han construido esos “nuevos” centros? No, ¿verdad? Pues no lo han traído en toda la legislatura, sencillamente porque si lo hacen se comprobará que, en ese listado, se incluye los construidos, los reparados, los retejados, los pintados y hasta los deseados y no construidos.
Si no es así, que me rectifique con el listado, y menos rodeos y palabrería. Lo mismo sucede con los 13 hospitales comarcales tantas veces presupuestados y otras tantas quitados del presupuesto ¿Hay listado de hospitales? Si hay que lo saquen y si no, que dejen de engañar al personal.
Pero hay más. Sólo con la cantidad de grandes promesas convertidas en gordas mentiras que el presidente Camps ha hecho, y no ha cumplido, ya hay motivos sobrados para censurar su gestión. Cito algunas:
¿Qué ha sido de los anunciados planes de: salud bucodental, de salud mental, de reducción de las listas de espera?, ¿Qué ha sido de la promesa de habitaciones individuales en los hospitales? ¿Dónde está la promesa de alcanzar de 2 a 2,5 camas por cada 1000 habitantes, en 2005, para hospitales sociosanitarios? ¿En las únicas 542 de que disponemos para toda la Comunidad?
¿Dónde se han creado las 45.000 plazas de guardería que comprometió ante Les Corts? ¿Cuántas extensiones de la Escuela Oficial de Idiomas, que se comprometió a ubicar en cada municipio, han llevado a cabo?
¿Puede saberse cuántos jóvenes se han beneficiado del llamado salario joven y con qué cuantías? De las 65.000 viviendas de protección oficial que prometió ¿cuántas ha construido?
De los 300 millones de euros prometidos a los empresarios, para aumentar la competitividad de la empresa valenciana. ¿Cuánto se han presupuestado y pagado? ¿9 millones? ¿Qué ha sido del Centro de Alto Rendimiento Deportivo que prometió Camps? ¿Qué ha sido de la Red de Centros de Tecnificación Deportiva que prometió?
En 2003, Camps prometió que cada municipio del Área Metropolitana de Valencia dispondría en esta legislatura de una estación de metro o de tranvía ¿Cuántas ha construido?
¿Qué ha pasado con el Plan de Modernización del Comercio Valenciano?
Podríamos llenar varias páginas de este periódico si la memoria me permitiera ahora ser capaz de acordarme de la retahíla de planes, ciudades, y programas que Camps ha prometido cada vez que le han puesto un discurso delante en Les Corts. Pero no hace falta, con esto sobra para demostrar que se llega a un momento en que, promesas y mentiras se confunden, cuando el desgaste afecta a un gobernante. Hay motivos, sobran los motivos. ¡No ha de haber!
La moción de censura ya tiene fecha de presentación. El próximo 26 de septiembre, a media mañana, estará registrada en Les Corts y para la Historia la primera moción de censura que se presenta contra un presidente de la Generalitat.
Desde que se anunció su presentación, en el PP y en el Consell se ha podido observa una desorientación sin precedentes. Nerviosismo, descalificación política, y hasta personal de los proponentes, debates que no se celebran, comisiones a granel que tendrían que haberse celebrado hace un año, fechas de debate anunciadas, rectificadas, paseo de consellers, ruedas de prensa de la secretaria general, Adela Pedrosa. Eso ha sido lo mejor de todo, hay que reconocerlo ¡ Qué capacidad para la fábula surrealista!
Pero el mayor esfuerzo lo han hecho directores generales, cargos medios, diputados y la tropa de asesores que se ven cada vez más cerca del jubileo. Han tratado de demostrar en todo momento que no hay razones, que no se va a poder justificar la censura, y que la gestión de Camps es magnífica.
Según el conseller de Educación, se ha inaugurado un centro educativo cada cinco días, ¿Se cuentan como tales los barracones existentes? ¿Es muy costoso presentar en Les Corts un listado de municipios en los que se han construido esos “nuevos” centros? No, ¿verdad? Pues no lo han traído en toda la legislatura, sencillamente porque si lo hacen se comprobará que, en ese listado, se incluye los construidos, los reparados, los retejados, los pintados y hasta los deseados y no construidos.
Si no es así, que me rectifique con el listado, y menos rodeos y palabrería. Lo mismo sucede con los 13 hospitales comarcales tantas veces presupuestados y otras tantas quitados del presupuesto ¿Hay listado de hospitales? Si hay que lo saquen y si no, que dejen de engañar al personal.
Pero hay más. Sólo con la cantidad de grandes promesas convertidas en gordas mentiras que el presidente Camps ha hecho, y no ha cumplido, ya hay motivos sobrados para censurar su gestión. Cito algunas:
¿Qué ha sido de los anunciados planes de: salud bucodental, de salud mental, de reducción de las listas de espera?, ¿Qué ha sido de la promesa de habitaciones individuales en los hospitales? ¿Dónde está la promesa de alcanzar de 2 a 2,5 camas por cada 1000 habitantes, en 2005, para hospitales sociosanitarios? ¿En las únicas 542 de que disponemos para toda la Comunidad?
¿Dónde se han creado las 45.000 plazas de guardería que comprometió ante Les Corts? ¿Cuántas extensiones de la Escuela Oficial de Idiomas, que se comprometió a ubicar en cada municipio, han llevado a cabo?
¿Puede saberse cuántos jóvenes se han beneficiado del llamado salario joven y con qué cuantías? De las 65.000 viviendas de protección oficial que prometió ¿cuántas ha construido?
De los 300 millones de euros prometidos a los empresarios, para aumentar la competitividad de la empresa valenciana. ¿Cuánto se han presupuestado y pagado? ¿9 millones? ¿Qué ha sido del Centro de Alto Rendimiento Deportivo que prometió Camps? ¿Qué ha sido de la Red de Centros de Tecnificación Deportiva que prometió?
En 2003, Camps prometió que cada municipio del Área Metropolitana de Valencia dispondría en esta legislatura de una estación de metro o de tranvía ¿Cuántas ha construido?
¿Qué ha pasado con el Plan de Modernización del Comercio Valenciano?
Podríamos llenar varias páginas de este periódico si la memoria me permitiera ahora ser capaz de acordarme de la retahíla de planes, ciudades, y programas que Camps ha prometido cada vez que le han puesto un discurso delante en Les Corts. Pero no hace falta, con esto sobra para demostrar que se llega a un momento en que, promesas y mentiras se confunden, cuando el desgaste afecta a un gobernante. Hay motivos, sobran los motivos. ¡No ha de haber!
martes, septiembre 19, 2006
CADA DIA MAS MOTIVOS
(Publicado en Las Provincias 17/09/2006)
La moción de censura, como instrumento de exigencia de responsabilidades al Gobierno, en este caso al Consell de Camps, permite evidenciar ante el Parlamento los elementos de crítica que la oposición presenta. Pero, también permite presentar la alternativa que la oposición ofrece para salir de una situación que pueda impedir el progreso colectivo. Por tanto, manifiesta que es posible otra opción, frente a la que el Parlamento ha de decidir, en caso de que los votos sean suficientes, o lo habrán de hacer los ciudadanos, en su día, en caso de que no lo sean. Eso es lo frecuente.
Lo infrecuente es el efecto que la censura, bueno, su mero anuncio a través de los medios de comunicación, ha producido en el Consell, en su presiente, y en todo el Partido Popular.
Ha habido una reacción que podríamos encuadrar ente lo exótico y lo desesperado. Como a salto de mata. Se ha producido una especie de vahído generalizado que ha desubicado a Camps, ante la posibilidad de verse respondiendo ante las Cortes. Se ha metido bajo el brazo el discurso del debate de Política General, como diciendo que a él no se lo perturba nadie, y ha desaparecido. Se ha generado una dinámica exhibicionista en el Consell. Están saliendo a contarnos gestión y a anunciarnos proyectos, desde consellers, hasta directores generales que ni conocíamos, pasando por secretarios autonómicos, cargos orgánicos, Adela Pedrosa, y un sinfín de voceros prevenidos sobre las críticas que se esperan, curándose en salud frente a lo que piensan que se van a tener que oír en las Cortes. Da gusto verles en acción. Todos los días una hermosura de agenda, donde igual plantean una nueva rotonda, que inauguran un azulejo. Están todos en la calle. De haberlo sabido, Pla debió plantear la censura un par de años antes. De esa manera, cargos que no le han dado un palo al agua desde que los nombraron, se habrían ganado el sueldo.
Si eso resulta llamativo, la reacción del grupo popular en las Cortes no lo es menos. La actuación de los portavoces populares esta semana, tiene un testimonio en televisión. Por menos hay quien lo ofrece en el Diario de Patricia.
Nos llevan a una Junta de Portavoces, para fijar el calendario de trabajo del otoño y, en teoría, para fijar la fecha del debate de Política General, en el que hemos de repasar la situación de nuestra Comunidad en todo un año, y nos ofrecen un calendario con una triste comisión de la sequía, por toda agenda. El motivo es, que han leído en la prensa que se va a presentar una moción de censura, que no está presentada en ese momento. Si el mero anuncio les paraliza la sangre y la agenda de trabajo, qué será cuando, más temprano que tarde, se presente. ¡Acabáramos! Parecía que había solvencia, y resulta que solo había soberbia. Ha sido situarles ante un imprevisto, y desestabilizarse todo el edificio del PP.
Si no era suficiente con eso, un día después de no tener calendario y ante la crítica generalizada, hasta de los medios más “comprensivos” con el PP, anuncian que van a convocar trece comisiones en las Cortes. Y lo dan como una noticia. Pero, ¿desde cuándo trabajar es noticia? Como si quieren convocar trece plenos. A lo mejor, en uno de ellos viene García Antón y nos explica el accidente de metro de Picanya, de septiembre del año pasado, que ya es hora. Y el debate de Política General que ha de hacerse en septiembre, ¿para cuándo? ¿Por qué esa huida de Camps, una vez más?
Si dejan de hacer nuevos motivos cada día que pasa para ser censurados, igual Pla puede acabar el escrito de la moción de censura y presentarlo. Pare ya, señor presidente. No dé más motivo. Esto hay que presentarlo y usted no para de añadir motivos nuevos.
La moción de censura, como instrumento de exigencia de responsabilidades al Gobierno, en este caso al Consell de Camps, permite evidenciar ante el Parlamento los elementos de crítica que la oposición presenta. Pero, también permite presentar la alternativa que la oposición ofrece para salir de una situación que pueda impedir el progreso colectivo. Por tanto, manifiesta que es posible otra opción, frente a la que el Parlamento ha de decidir, en caso de que los votos sean suficientes, o lo habrán de hacer los ciudadanos, en su día, en caso de que no lo sean. Eso es lo frecuente.
Lo infrecuente es el efecto que la censura, bueno, su mero anuncio a través de los medios de comunicación, ha producido en el Consell, en su presiente, y en todo el Partido Popular.
Ha habido una reacción que podríamos encuadrar ente lo exótico y lo desesperado. Como a salto de mata. Se ha producido una especie de vahído generalizado que ha desubicado a Camps, ante la posibilidad de verse respondiendo ante las Cortes. Se ha metido bajo el brazo el discurso del debate de Política General, como diciendo que a él no se lo perturba nadie, y ha desaparecido. Se ha generado una dinámica exhibicionista en el Consell. Están saliendo a contarnos gestión y a anunciarnos proyectos, desde consellers, hasta directores generales que ni conocíamos, pasando por secretarios autonómicos, cargos orgánicos, Adela Pedrosa, y un sinfín de voceros prevenidos sobre las críticas que se esperan, curándose en salud frente a lo que piensan que se van a tener que oír en las Cortes. Da gusto verles en acción. Todos los días una hermosura de agenda, donde igual plantean una nueva rotonda, que inauguran un azulejo. Están todos en la calle. De haberlo sabido, Pla debió plantear la censura un par de años antes. De esa manera, cargos que no le han dado un palo al agua desde que los nombraron, se habrían ganado el sueldo.
Si eso resulta llamativo, la reacción del grupo popular en las Cortes no lo es menos. La actuación de los portavoces populares esta semana, tiene un testimonio en televisión. Por menos hay quien lo ofrece en el Diario de Patricia.
Nos llevan a una Junta de Portavoces, para fijar el calendario de trabajo del otoño y, en teoría, para fijar la fecha del debate de Política General, en el que hemos de repasar la situación de nuestra Comunidad en todo un año, y nos ofrecen un calendario con una triste comisión de la sequía, por toda agenda. El motivo es, que han leído en la prensa que se va a presentar una moción de censura, que no está presentada en ese momento. Si el mero anuncio les paraliza la sangre y la agenda de trabajo, qué será cuando, más temprano que tarde, se presente. ¡Acabáramos! Parecía que había solvencia, y resulta que solo había soberbia. Ha sido situarles ante un imprevisto, y desestabilizarse todo el edificio del PP.
Si no era suficiente con eso, un día después de no tener calendario y ante la crítica generalizada, hasta de los medios más “comprensivos” con el PP, anuncian que van a convocar trece comisiones en las Cortes. Y lo dan como una noticia. Pero, ¿desde cuándo trabajar es noticia? Como si quieren convocar trece plenos. A lo mejor, en uno de ellos viene García Antón y nos explica el accidente de metro de Picanya, de septiembre del año pasado, que ya es hora. Y el debate de Política General que ha de hacerse en septiembre, ¿para cuándo? ¿Por qué esa huida de Camps, una vez más?
Si dejan de hacer nuevos motivos cada día que pasa para ser censurados, igual Pla puede acabar el escrito de la moción de censura y presentarlo. Pare ya, señor presidente. No dé más motivo. Esto hay que presentarlo y usted no para de añadir motivos nuevos.
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