lunes, diciembre 11, 2006

LO RESOLVIO LA BILOLOGIA: PINOCHET HA MUERTO












He comprobado que mi final de colaboración en el diario Las Provincias, de momento, suscita opiniones de todo tipo, como casi todo en la vida. Las razones las dí en el propio artículo de despedida y obedecen a una disconformidad con el trato que se le da, en esta ultima etapa, a la información sobre mi grupo, mi partido, y sobre el candidato socialista a la Presidencia de la Generalitat.

No soy de los que abandonan nunca nada, es verdad que mantengo que, allá donde haya una tribuna, oral o escrita, debe haber un hombre o una mujer de izquierda defendiendo sus valores y sus principios, pero eso no es lo mismo que no saber irse, o defender valores a cualquier precio y en cualquier condición. Hay momentos en que uno debe saber irse del lugar en que se encuetra. Este ha sido para mí el momento. Hay otras tribunas, o incluso esa misma, si la condiciones cambiasen.

En cualquier caso, lo importante hoy es que hay un dictador menos sobre la Tierra, y que la paradoja histórica ha querido que se vaya del mismo día que se celebraba el Dia Internacional de los Derechos Humanos.
No me alegro de la muerte de naide, nunca, y en este caso, aqunque haya motivos, tampoco. Hubiera preferido que hubiese vivido los suficiente para poder ver todas las condenas de las que es merecedor. Pero con demasiada frecuencia la biología resuelve lo que los estados democráticos y sus sistemas judiciales no saben, o no alcanzan a resolver a tiempo. Ya pasó en España con Franco. "El Pueblo conquistó la Democracia"...sí, pero después de que el dictador muriera en la cama... Pinochet, al menos, ha podido ser consciente de su indigno final, repudiado por la mayoría de su Pueblo perdió un referendum, s e ha visto acusado de ladrón, traidor y criminal, y ha muerto cuando una de sus torturadas era Presidenta de Chile. Es un tremendo final, a pesar de todo.

Hoy, los chilenos residentes en España han convocado manifestaciones en muchas ciudades de España. En Valencia habrá una concetración en la Plaza de la Virgen a la que pienso asistir, y a la que os invito en nombre de todos ellos.
A continuación os pongo el manifiesto de los chilenos de Valencia y su programa de actos.









MURIÓ EL TIRANO, PERO NO SE ACABÓ LA RABIA

Se murió el tirano, pero no se acabó la rabia. Tras una larga vida de crímenes atroces, saqueo de las arcas del Estado y obscenas mentiras, el dictador falleció confortablemente sin haber estado ni un solo día en la cárcel mientras sus victimas continúan reclamando justicia. Hoy no brindamos por su muerte porque nunca nos impulsó la venganza sino la justicia y porque lamentamos que haya desaparecido sin pagar por sus crímenes.

Pinochet fue el máximo responsable de la ejecución, desaparición y tortura de más de 4000 chilenas y chilenos cuyo único delito fue luchar para construir un país más justo. A ellas y ellos se suman las miles de victimas que nunca fueron reconocidas oficialmente. El dictador y sus secuaces también condenaron al pueblo chileno a una muerte lenta provocada por la miseria que generó su régimen mientras él se llevaba millones de dólares al exterior con la complicidad de bancos y gobiernos extranjeros.

Dieciséis años después del final de ésta época de terror, el símbolo de las atrocidades ha muerto, pero continúan sangrando las heridas abiertas. Todavía caminan impunes por las calles de Chile algunos de los que ejecutaron sus órdenes asesinas. Gozan de una feliz jubilación quienes desde Estados Unidos y Chile instigaron y financiaron el golpe de Estado. Nunca se pidió responsabilidades a los gobiernos español y británico por permitir que el asesino se burlara de la justicia. La familia de Pinochet disfruta ostentosamente del dinero robado a todos los chilenos. Y aún no se ha cumplido el derecho más elemental de las víctimas: escribir la verdadera historia de lo que pasó y conocer el paradero de los que siguen desaparecidos, entre ellos el sacerdote valenciano Antoni Llidó, secuestrado y torturado por órdenes directas de Pinochet.

La muerte del dictador no cierra una página negra de la historia de Chile sino que tiene que abrir nuevos caminos para que la verdad y la justicia finalmente lleguen a Chile.




ACTO DE DESPEDIDA AL MILICO TRAIDOR, LUNES 11 DE DICIEMBRE A LAS 20,30 HORAS EN LA PLAZA DE LA VIRGEN. VALENCIA.

PROGRAMA:
1.- ACTUACIÓN DE CANTAUTORES CHILENOS
2.- LECTURA DEL COMUNICADO DE CHILENOS EN VALENCIA.
3.- PARODIA AL DICTADOR (Colectivo En Rodaje)
4.- ACTUACIÓN DE LUCHO ROA.


CHILENOS EN VALENCIA
FERNANDO LLAGARIA
667 423 656

lunes, diciembre 04, 2006

¡HASTA PRONTO!

La política es menos compleja de lo que algunos políticos la hacen. Tiene muchas similitudes con el resto de órdenes de la vida. Es, o ha de ser, muy parecida a la vida misma. Basta con que, quienes la hacemos, tengamos principios y valores que orienten nuestra trayectoria vital, y los extendamos a todos los lugares donde obramos. La política es uno de los lugares donde la carencia de principios y valores, provoca estragos, genera políticos de baja catadura moral, y acciones que afectan, sobre todo, a quienes han de sufrirlas como gobernados.
Lo mismo sucede con el periodismo. Como actividad vital, también tiene que observar, a mi juicio, unos valores y ajustarse a unos principios básicos. Tanto da que un periodista, o un periódico, se orienten por la senda del conservadurismo o del progresismo. Las dos son respetables y necesarias en democracia. Pero las dos requieren de principios básicos y valores. Contrastar la información, respeto a las personas, y no confundir entre opinión e información, me parecen un principios inquebrantables para cualquier medio de comunicación, público sobre todo, pero también privado. Lo privado, en un Estado de Derecho, y en una democracia real, no puede tener licencia para exonerarse de principios, menos si se trata de un medio de comunicación que, al informar, contribuye a formar el conocimiento y la opinión de la sociedad.
Digo esto con la solemnidad y el sentimiento que se experimenta al decidir decir adiós a la colaboración en las páginas de un medio en el que, me he sentido a gusto, no se me ha censurado ni una línea de un artículo, y donde, sin serlo, por ser gratuita la colaboración, me he sentido una humilde parte de una plantilla, con muchos de cuyos miembros comparto amistad, afecto y a veces opinión.
Pero no es menos cierto que, constatando que, en esta etapa, la estrategia empresarial confluye en demasía con la estrategia de un partido, el PP, ha llegado un momento en que me resulta incompatible sentirme como he expresado antes, sin, a la vez, sentirme incómodo por una forma de entender la información que, sin calificarla, no comparto.
No comparto que los escándalos sean distintos, según quien sea el autor. Que se condene informativamente a dos partidos democráticos por pactar de cara a las elecciones, y no se desgarren páginas a gritos, cuando un partido desde el gobierno se rebela contra las sentencias firmes del Supremo, porque le afectan a uno de los suyos, como sucede con el caso de Villarreal. No comparto que se le otorgue el crédito de una portada a una tránsfuga, después de ser expulsada de su partido por indecente, y se le niegue la credibilidad a quien, por representar públicamente a ese partido, representa a casi un millón de electores.
Sé que hay un gobierno en la Generalitat carente de escrúpulos para manipular la televisión pública. Sé que presiona a los medios que considera ideológicamente afines. Conozco como dictan titulares, porque alguno de sus deslenguados miembros no se priva de presumir por las veces que le llama, mientras está comiendo, algún director para recibir instrucciones contra la oposición. Porque lo conozco, no puedo compartirlo. Me gusta comunicar, expresar mis ideas y opiniones, en cualquier espacio. Pero no puedo hacerlo sintiendo que estoy ocupando un lugar, que al PP le vendría bien en su ansía por deglutir cualquier resquicio donde pueda recrearse una opinión diferente a la suya. Desde hoy puede contar también con este pequeño espacio en el que tanto he disfrutado. No quiero que el PP me vea como un ocupa, o que alguien tenga que hacer esfuerzos para soportarme, por ser de los que soy. Gracias a Las Provincias y, sobre todo, a los que tuvieron la paciencia de leerme.

martes, noviembre 28, 2006

EL QUE SE VA...






(Publicado en Las Provincias, 26-11-2006)


Se va del debate de la moción de censura despreciando a Les Corts, a los que lo censuraban, no escuchándoles, y a los que le votaron no representándolos. Se va fuera cuando hay debates de compromiso, el último sobre las deficiencias en la sanidad pública.

No dice una sola palabra frente al más grave accidente de metro de la historia de España. Y está haciendo motivos más que sobrados para irse a casa en mayo. Está cansado, se acompleja frente a otros presidentes de comunidades vecinas, se atrinchera frente al Gobierno de la Nación, olvidándose de que él mismo representa al Estado en esta tierra. Es Francisco Camps, el que se va, poco a poco, pero se va, cada vez está mas claro.

Da igual que hagan campañas multimillonarias, que sigan manipulando la televisión pública. Canal 9 está llegando a los límites de lo permisible. Da igual que hayan diseñado una estrategia mediática que ha convertido a prestigiosos diarios de línea conservadora en una mera prensa de partido. El, se va, no hay manera de evitarlo. Se está yendo permanentemente. De las responsabilidades del accidente del metro, de los problemas de la educación, de la sanidad, en la que dice que invierte un millón de euros diarios y sabe que es mentira.

¿Que cómo lo demuestro? Muy sencillo, ahí va: el presupuesto de inversiones en Sanidad en 2005 fue de 177.480.520 millones de euros, no de 365 millones que debería haber sido para invertir un millón diario. Pero de ese presupuesto inicial, se han quedado sin invertir 46. 329,941 euros. ¿Se nota ya la mentira? Por si acaso algún partidario muy convencido no la nota aún le doy otra cifra. A un millón diario de inversión, en 30 de septiembre de ese año deberíamos llevar invertidos 270 millones de euros ¿No? Pues no, se presupuestaron para todo el ejercicio 2006, 189.719,840 euros y llevamos invertidos hasta esa fecha 65.966.423 euros, o lo que es igual, tres meses antes de finalizar el ejercicio llevamos sin ejecutar el 65% de las inversiones en Sanidad.

Me pregunto quién le prepara, al que se va, a Camps, las notas y los discursos para que los diga en inauguraciones y los lea en Les Corts. Y me pregunto por qué no los comprueba antes y nos pretende engañar a todos. Si intenta engañar a los que por obligación conocemos el presupuesto, qué no hará con los sufridos ciudadanos que han de dedicar su tiempo a ganarse la vida y a calcular como llegar a fin de mes.

Al final todo sale a la luz. Está saliendo las facturas falsas de Terra Mítica, ha salido el contrato de dinero negro del IVEX con Julio Iglesias, se ha manifestado inseguro el metro por falta de inversiones. Claro que, la forma en que se ha manifestado inseguro ha sido salvaje, y la respuesta de los responsables, perversa, altanera y digna de desprecio en las urnas. Se sabrán más cosas muy pronto. Y más sabríamos de no negarse Camps, el PP y sus corifeos mediáticos, a que se introduzca la transparencia, en los cargos públicos, en los contratos y en las cuentas públicas.

Camps lo sabe y lo teme, por eso vuelve a ofrecer un pacto de desarrollo estatutario después de incumplir, uno tras otro, los acuerdos anexos al pacto del Estatuto, y de llevarnos a unas elecciones con el más absoluto caos electoral.

Pueden llamar obstruccionista a la oposición. Pero quien llega sin ley electoral a las elecciones, por no admitir que Les Corts sean más plurales rebajando el listón electoral al 3%, es el gobierno de Camps y del PP. ¿Qué pacto se puede hacer con un hombre que incumple su palabra reiteradas veces? ¿Qué pacto se puede volver a hacer con el que se va?

Sencillamente ninguno. No es la hora de los pactos. Ya pasó. Es la hora del cambio y de la alternativa.