Leo, y veo en la televisión, que con la llegada del Papa a Polonia la televisión pública ha dejado de emitir anuncios de ropa interior, de alcohol y de preservativos. Aquí, en Valencia, se ha advertido a los kiosqueros que deberán retirar las revistas y publicaciones pornógraficas o que exhiban desnudos, Interviu incluida. O sea, hay que fabricar una realidad distinta a la que es frecuente al común de los mortales a lo largo de todo el año. O lo que es igual, hay visitas, concepciones de la vida y de las libertades que cada día demuestran que son menos compatibles con la realidad que, mejor o peor, las soicedades hemos de administrar, vivir y a veces sufrir. Si de esta manera se resuelve la mala vista que a algunos les producen estas escenas, y prolongando la acción, podríamos hacer lo que Jesús Gil puso de moda en Marbella: limpiar las calles de mendigos y pedigüenos, para llenarlas después, claro, de delincuentes de cuello blanco, que se notan menos y gastan más. O podemos esconder a los que pasan hambre y mueren en todo el Mundo y ¡zás! el problema ha dejado de existir. ¿O no es eso lo que han hecho toda la vida las altas jeraquías eclesiásticas cuando una mujer, por ejemplo, ha ido al confesionario a decir que el marido la maltrataba? Resignación hermana, no des escándalos, aguanta, hazlo por tus hijos, el Señor aprieta pero no ahoga...era siempre la respuesta. La verdad es que cuando veo que por más que avance la Humanidad, algunos e empeñan en vivir de las apariencias y practicar la doble moral
me desespero un tanto. ¿Hasta cuando algunos estarán a Dios rogando y con el mazo dando?
viernes, mayo 26, 2006
lunes, mayo 22, 2006
¿QUE HAY DEL DINERO?
(Publicado en Las Provincias 21/05/06)
Hay que ver la de contradicciones que se han exhibido esta semana, y la de vaguedades que se han oído.
Me refiero, en toda su extensión, al Caso Terra Mítica que, con su envergadura y profundidad puede no ser más que la punta del iceberg de una forma de concebir la política, el poder y la administración publica. Vengo diciéndolo hace mucho, donde se impone la opacidad, el abuso de mayoría, y el sentido privativo de lo publico, lo menos que puede pasar son cosas como las que están aflorando. Pero lo realmente llamativo es la respuesta de algunos creadores de opinión, medios y, sobre todo, del partido en el Consell, el PP, por el esfuerzo que están haciendo frente a este caso, para intentar darle la vuelta a algo que no la tiene, haciendo una descarada demostración de parcialidad, de doble rasero, de doble moral y de impostura democrática, que como sociedad hemos de analizar, y a ser posible desterrar. Porque, que alguien que pueda conocer la posible comisión de un delito contra la hacienda publica, y lo ponga en conocimiento de la justicia, tal y como obliga la ley, y la ética al que la tenga, pueda ser tratado casi de delincuente, con todo tipo de argumentaciones jurídicas, acarreadas por analfabetos del derecho, y de más cosas, que no tienen empacho en impartir doctrina sin haber tenido en la mano jamás un código penal, o de otro tipo, no hace mas que situarnos en una sociedad con un evidente déficit democrático y ético, insostenibles.
¿Dónde están los perseguidores políticos y mediáticos de la corrupción en otros tiempos? ¿Dónde están los que venían a regenerar la vida pública con un Código Ético bajo brazo? Y, sobre todo, ¿Dónde está el dinero perdido en inversiones ruinosas y fastos a todo tren? O es que lo importante ahora, es si las grabaciones realizadas a quien cuenta la posible comisión de un delito son, o no, legales. ¿Tan sobrados vamos en dinero y en ética política que lo demás no nos importa? No digo que haya que acusar a nadie apriorísticamente, como no se ha hecho en este caso; poner en conocimiento de la justicia la posible comisión de un delito no es acusar, es colaborar con la transparencia y la salud de la política y de la administración publica. Pero sí digo, que un diputado, ante un supuesto delito, ha de cumplir con la obligación legal dos veces, como ciudadano, y como representante de los ciudadanos. Such y Camarasa lo han entendido así.
Si quienes votan permanentemente en contra de abrir investigaciones parlamentarias desde el primer atisbo de sospecha, y mantienen las cuentas publicas escondidas y las puertas de las empresas publicada atrancadas con un cerrojo de mayoría absoluta, se hubieran prodigado en ser lo transparentes que prometieron en las campañas electorales, ahora no estaríamos teniendo que grabar conversaciones, o abriendo webs de transparencia, para poder obtener por la vía de la colaboración ciudadana lo que es imposible obtener por la vía de las instituciones, que en esta Comunidad cada vez son menos democráticas.
Así que, menos números y menos justificar lo injustificable, y a hacer todos, y los que lo hicieron mediática y políticamente tiempo atrás, los primeros, un esfuerzo por exigir que se investigue, que se depuren responsabilidades, y que se responda a la pregunta: ¿Dónde está el dinero? Lo demás son fugas de responsabilidad, doble moral y servilismos, que desacreditan a quienes los practican, y descalifican políticamente, como futura oposición a quien los ejercen, el PP. ¿Con qué cara van pedir a un futuro Consell socialista lo que ellos niegan? Pero sobre todo nos empobrecen como sociedad y nos degradan como Pueblo. Menos cursiladas parlamentarias, menos enredos y a exigir las cuentas claras, y el voto bien reflexionado. Son medidas que no cuestan dinero y ayudan mucho a progresar.
Hay que ver la de contradicciones que se han exhibido esta semana, y la de vaguedades que se han oído.
Me refiero, en toda su extensión, al Caso Terra Mítica que, con su envergadura y profundidad puede no ser más que la punta del iceberg de una forma de concebir la política, el poder y la administración publica. Vengo diciéndolo hace mucho, donde se impone la opacidad, el abuso de mayoría, y el sentido privativo de lo publico, lo menos que puede pasar son cosas como las que están aflorando. Pero lo realmente llamativo es la respuesta de algunos creadores de opinión, medios y, sobre todo, del partido en el Consell, el PP, por el esfuerzo que están haciendo frente a este caso, para intentar darle la vuelta a algo que no la tiene, haciendo una descarada demostración de parcialidad, de doble rasero, de doble moral y de impostura democrática, que como sociedad hemos de analizar, y a ser posible desterrar. Porque, que alguien que pueda conocer la posible comisión de un delito contra la hacienda publica, y lo ponga en conocimiento de la justicia, tal y como obliga la ley, y la ética al que la tenga, pueda ser tratado casi de delincuente, con todo tipo de argumentaciones jurídicas, acarreadas por analfabetos del derecho, y de más cosas, que no tienen empacho en impartir doctrina sin haber tenido en la mano jamás un código penal, o de otro tipo, no hace mas que situarnos en una sociedad con un evidente déficit democrático y ético, insostenibles.
¿Dónde están los perseguidores políticos y mediáticos de la corrupción en otros tiempos? ¿Dónde están los que venían a regenerar la vida pública con un Código Ético bajo brazo? Y, sobre todo, ¿Dónde está el dinero perdido en inversiones ruinosas y fastos a todo tren? O es que lo importante ahora, es si las grabaciones realizadas a quien cuenta la posible comisión de un delito son, o no, legales. ¿Tan sobrados vamos en dinero y en ética política que lo demás no nos importa? No digo que haya que acusar a nadie apriorísticamente, como no se ha hecho en este caso; poner en conocimiento de la justicia la posible comisión de un delito no es acusar, es colaborar con la transparencia y la salud de la política y de la administración publica. Pero sí digo, que un diputado, ante un supuesto delito, ha de cumplir con la obligación legal dos veces, como ciudadano, y como representante de los ciudadanos. Such y Camarasa lo han entendido así.
Si quienes votan permanentemente en contra de abrir investigaciones parlamentarias desde el primer atisbo de sospecha, y mantienen las cuentas publicas escondidas y las puertas de las empresas publicada atrancadas con un cerrojo de mayoría absoluta, se hubieran prodigado en ser lo transparentes que prometieron en las campañas electorales, ahora no estaríamos teniendo que grabar conversaciones, o abriendo webs de transparencia, para poder obtener por la vía de la colaboración ciudadana lo que es imposible obtener por la vía de las instituciones, que en esta Comunidad cada vez son menos democráticas.
Así que, menos números y menos justificar lo injustificable, y a hacer todos, y los que lo hicieron mediática y políticamente tiempo atrás, los primeros, un esfuerzo por exigir que se investigue, que se depuren responsabilidades, y que se responda a la pregunta: ¿Dónde está el dinero? Lo demás son fugas de responsabilidad, doble moral y servilismos, que desacreditan a quienes los practican, y descalifican políticamente, como futura oposición a quien los ejercen, el PP. ¿Con qué cara van pedir a un futuro Consell socialista lo que ellos niegan? Pero sobre todo nos empobrecen como sociedad y nos degradan como Pueblo. Menos cursiladas parlamentarias, menos enredos y a exigir las cuentas claras, y el voto bien reflexionado. Son medidas que no cuestan dinero y ayudan mucho a progresar.
miércoles, mayo 17, 2006
DE MISION ELECTORAL EN REPUBLICA DOMINICANA
Hasta hoy no he tenido tiempo de entrar a ver como va esto. La razón: me encuentro en una misión internacional de observación electoral en República Dominicana. Hoy 16 de mayo han sido las elecciones, cuando os pongo este post, acaban de cerrar los colegios electorales. Puedo deciros que la experiencia ha sido enriquecedora e instructriva para mí. Sobre todo porque he aprecidado mejor que nunca el valor de nuestras elecciones, su transparencia y el comportamiento de los españoles en sus procesos electorales. No voy a decir que la mayoría de los dominicanos no aman su democracia y la practican con deseo, pero sí os digo que he podido presenciar escenas inimaginables en nuestro País: presiones en las puertas de los colegios, electorales nada comparables con lo más fuerte que se pueda dar en España, tensiones y alguna que otra agresión, y lo peor, miembros de algún partido comprando votos a 1.000, 2000 o más peos. La razón que una electora que vendió su cedula electoral me dió, fue que el resultado de las elecciones no le iba a sacar de su pobreza, pero la venta de su derecho de voto, entregando su cedula electoral hasta el dia despues de las elecciones, le permitía comer durante toda una semana. O sea, vender un derecho para satisfacer otro fundamental tan solo por unos días. Esa es una de las consecuencias de la pobreza y de la ignorancia. Aunque despues de haber dado alguna vuelta por algunas partes del Mundo, llego a la conclusión de que lo peor no es el hambre, sino la ignorancia de las personas y de los pueblos, porque el hambre no produce ignorancia, es la ignorancia la que produce el hambre, por la carencia de instrumentos de autodefensa que provoca en los seres humanos. Pero, no quiero daros más la vara, ya seguire cuando vuelva. Tan solo quería que supierais que no me he cansado del blog, y de paso contaros alguna de estas cosas. Ah! y se que tengo pendiente poneros las fotos del Foro Social de Atenas, tambien merece un tesimonio.
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