(Publicado en Las Provincias 01/04/06)
La corrupción sonó con arrebatador estruendo durante la semana pasada en Orihuela, nuestra Marbella del Sur, y ha seguido sonando esta semana. El problema, como decía Pla el pasado jueves ante el Pleno de las Cortes Valencianas, es tanto el ruido de la corrupción, como el ensordecedor silencio con que el Presidente del PP, y de la Generalitat, Camps, responde ante esta degradante situación. Ni hay respuesta, ni petición de responsabilidades, ni suspensión cautelar de militancia a los imputados. Hay permisividad, defensa numantina y contraataque alocado y desaforado, que descalifica a quienes lo hacen y desacredita a los medios que, unos por afición ideológica, otros por afición económica y algunos hasta por vicio, le dan pábulo.
El papelón del conseller González Pons, arremetiendo contra el Fiscal Jefe por haberse casado hace años con una joven, no sabemos si socialista en aquel momento; sí sabemos que él no era fiscal, es el acto político más cobarde, y de más baja catadura ética y política, que se ha podido contemplar es esta Comunidad desde el advenimiento de la nueva democracia. La triste tarea de quien se pasó la tarde del jueves, día en que Camps fue incapaz de pronunciarse contra la corrupción en las Cortes, llamando desde un teléfono de Presidencia a los medios de comunicación, primero para decir que Pla se había arrugado ante Camps en el debate de la corrupción y, como eso no calaba mucho, anunciando que García Ortuño (de Orihuela) iba a hacer unas declaraciones contra Pla en la COPE, ¡Que Casualidad! es de una bajeza moral y de una decadencia política, que nos sitúa como Comunidad en un lugar inmerecido y afectado por inmundicia en la que está cayendo el Consell, su Presidente y su partido, por no tener ni capacidad ni ganas de reaccionar ante lo que está cayendo. Y como sé que a estas alturas si algunos siguen leyendo ya estarán de mala uva, les diré que rebelarse contra eso también es defender la Comunidad. No se defiende la patria valenciana con folclore e histriónismos, sino exigiendo un gobierno riguroso e intolerante con la corrupción, que no chulee a los medios de comunicación privados y no secuestre políticamente a los públicos, que sea responsable de sus actos y no zascandilee ante las responsabilidades políticas; ¿Qué otra cosa es lo que Camps está haciendo con lo acontecido en la Residencia de Masamagrell? Defender el prestigio de esta tierra y de esta Comunidad no es comportarse desde el poder miserablemente, intentando repartir las suciedades propias entre quienes exigen limpieza, y entre quien persigue el delito por profesión y obligación legal. Defender a este Pueblo no es tapar la corrupción, o no tener una palabra para con los afectados por el grave accidente ocurrido en la Residencia de Masamagrell, en la que no debía haber ni un usurario ingresado por la Generalitat mientras no tuviera todos los requisitos. En otro país ya habría habido ceses. Y aquí, si el PP estuviera en la oposición estaría bramando y no insultando como está ahora. ¿Se imaginan al PP comprensivo y callado? Sólo hay que mirar a España para deducirlo.
Y si digo todo esto, y en este tono, es porque me siento asqueado como diputado y como valenciano ante el cariz que esta tomando la política en esta amable tierra nuestra, y también por la pedagogía de perversión profesional y deontológica que se está haciendo desde el Consell y desde algunos gerifaltes de la comunicación, que no está valiendo más que para perjudicar la ética de quienes decidieron estudiar periodismo movidos por un deseo de saber, para poder volver a contar lo aprendido y, a sí, que aprendiera la sociedad. Si los medios de comunicación no atacan la corrupción por igual y son tolerantes según con quien la cometa, la degradación social está asegurada. Ellos saben de qué hablo. Y ustedes también.
lunes, abril 03, 2006
viernes, marzo 31, 2006
FRANCIA SE REBELA CONTRA LA DERECHA
No siempre una imagen vale más que mil palabras, pero en esta ocasión hablan por sí solas. Son las consecuencias de querer imponer desde la legitimidad demócratica, sin duda, políticas que ni la razón colectiva, ni el corazón de la sociedad, acepta como suyas ni considera solución a sus problemas. Quienes creen que los jovenes aquí pasan de todo, sólo se concentran para el botellón y, por tanto, no responderían a una cuestion similar, quizá lleguen a equivocarse. Que no nos pase es menester.










lunes, marzo 27, 2006
CORRUPCIÓN: ¿Nada que decir?
(Publicado en Las Provincias 26/03/06)
Mientras esta semana el alto el fuego declarado por ETA ocupaba los periódicos en toda España, en nuestra Comunidad una reedición del Caso Naseiro, con variaciones, ocupaba las planas centrales de casi toda la prensa. Una vez más conversaciones grabadas demuestran que la corrupción, esta vez en Orihuela, ha alcanzado límites insoportables para una sociedad democrática decente.
Da arcadas leer el contenido de las grabaciones: reparto de comisiones millonarias por adjudicaciones de contratos de servicios, utilización del Plan General Urbanístico para hacerse rico sin pegar golpe y aprovechándose de la política para perpetrar pelotazos… Allí, en Orihuela, donde a Miguel Hernández se le murió Ramón Sijé. Si levantara la cabeza…Allí, que ya hubo un ex alcalde del PP condenado por apropiarse del dinero de unas monjitas. Qué han hecho los oriolanos para merecer esto. ¿Tan sólo votarle al PP? ¿Es suficiente para aguantar que los elegidos se corrompan sin límite a costa del Pueblo que les votó? Parece ser que no sólo es suficiente, sino que la cúpula del partido que gobierna el Ayuntamiento y la Comunidad, no tiene ninguna medida que tomar a pesar de estar más que advertida desde hace mucho tiempo de que las cosas en ese municipio, y en otros, no caminaban por el camino de la decencia. Se empieza callando, se sigue escondiendo y se acaba no controlando la corrupción. Ahí estamos.
El doblemente Presidente, del partido y del Consell, Francisco Camps, no tiene nada que decir. ¿Se comportarían del mismo modo, él y su partido, si estuvieran protagonizando la corrupción cargos de otro partido, del PSPV por ejemplo? Conteste Vd. Mismo.
Lo cierto es que estamos en el mismo punto al que llegamos en el Caso Naseiro. Las grabaciones ya han sido tildadas de ilegales, sólo que esta vez no lo ha hecho un tribunal, lo ha hecho el Conseller González Pons, que no es un tribunal, pero con frecuencia informa dictando sentencia. Al Conseller portavoz, y por ende al Presidente, no les preocupa el contenido, como no les ha preocupado el contenido del caso Fabra, les preocupan los aspectos jurídico legales del mensajero, no el mensaje. Si esa perspicacia la hubieran tenido ante el primer caso de corrupción, cortándolo y no permitiendo ni un comportamiento indecente más, ahora ni tendríamos tantos altos cargos acusados, ni imputados, ni incluso algún condenado. Pero no lo hicieron y ahora, cuando la corrupción estalla cada día con más virulencia, el control ya les resulta imposible, máxime cuando el aire huele en el PP a derrota. Cómo se va a recriminar ahora a alguien que caiga en la tentación, cuando lleva tiempo viendo que otros de más copete han campado por sus respetos, han manejado los instrumentos públicos de la política y las instituciones para enriquecerse, y todo sin que la dirección del partido lo impidiera, sin que el código ético se ejecutara y, lo que es peor, viendo como los actores de la corrupción acaban convirtiéndose en baluartes políticos del líder del Partido en la Comunidad. ¿Quién asesora a Camps? ¿Qué medios de comunicación sigue? ¿Tan sólo Canal 9? Así nos va. Canal 9 informa de una Comunidad que pertenece a otro planeta. Aquí no tenemos televisión pública, ha sido abducida por una nave en forma de gaviota. Pero eso no justifica que la corrupción haya llegado a la envergadura que presenta en esta Comunidad, tampoco que ni Camps ni el PP al que pertenecen muchos cargos acusados no tengan nada que decir.
Urge que Adela Pedrosa, Secretaria General del PP, coja un dossier de prensa, de esta semana, sobre la corrupción en Orihuela, se vaya a la Presidencia de la Generalitat, toque en la puerta y diga bien fuerte: ¿Hay alguien ahí dentro? Y si, por un casual, contesta el Presidente que le traiga a las Cortes a dar cuenta. La cosa no aguanta más.
Andrés Perelló
Mientras esta semana el alto el fuego declarado por ETA ocupaba los periódicos en toda España, en nuestra Comunidad una reedición del Caso Naseiro, con variaciones, ocupaba las planas centrales de casi toda la prensa. Una vez más conversaciones grabadas demuestran que la corrupción, esta vez en Orihuela, ha alcanzado límites insoportables para una sociedad democrática decente.
Da arcadas leer el contenido de las grabaciones: reparto de comisiones millonarias por adjudicaciones de contratos de servicios, utilización del Plan General Urbanístico para hacerse rico sin pegar golpe y aprovechándose de la política para perpetrar pelotazos… Allí, en Orihuela, donde a Miguel Hernández se le murió Ramón Sijé. Si levantara la cabeza…Allí, que ya hubo un ex alcalde del PP condenado por apropiarse del dinero de unas monjitas. Qué han hecho los oriolanos para merecer esto. ¿Tan sólo votarle al PP? ¿Es suficiente para aguantar que los elegidos se corrompan sin límite a costa del Pueblo que les votó? Parece ser que no sólo es suficiente, sino que la cúpula del partido que gobierna el Ayuntamiento y la Comunidad, no tiene ninguna medida que tomar a pesar de estar más que advertida desde hace mucho tiempo de que las cosas en ese municipio, y en otros, no caminaban por el camino de la decencia. Se empieza callando, se sigue escondiendo y se acaba no controlando la corrupción. Ahí estamos.
El doblemente Presidente, del partido y del Consell, Francisco Camps, no tiene nada que decir. ¿Se comportarían del mismo modo, él y su partido, si estuvieran protagonizando la corrupción cargos de otro partido, del PSPV por ejemplo? Conteste Vd. Mismo.
Lo cierto es que estamos en el mismo punto al que llegamos en el Caso Naseiro. Las grabaciones ya han sido tildadas de ilegales, sólo que esta vez no lo ha hecho un tribunal, lo ha hecho el Conseller González Pons, que no es un tribunal, pero con frecuencia informa dictando sentencia. Al Conseller portavoz, y por ende al Presidente, no les preocupa el contenido, como no les ha preocupado el contenido del caso Fabra, les preocupan los aspectos jurídico legales del mensajero, no el mensaje. Si esa perspicacia la hubieran tenido ante el primer caso de corrupción, cortándolo y no permitiendo ni un comportamiento indecente más, ahora ni tendríamos tantos altos cargos acusados, ni imputados, ni incluso algún condenado. Pero no lo hicieron y ahora, cuando la corrupción estalla cada día con más virulencia, el control ya les resulta imposible, máxime cuando el aire huele en el PP a derrota. Cómo se va a recriminar ahora a alguien que caiga en la tentación, cuando lleva tiempo viendo que otros de más copete han campado por sus respetos, han manejado los instrumentos públicos de la política y las instituciones para enriquecerse, y todo sin que la dirección del partido lo impidiera, sin que el código ético se ejecutara y, lo que es peor, viendo como los actores de la corrupción acaban convirtiéndose en baluartes políticos del líder del Partido en la Comunidad. ¿Quién asesora a Camps? ¿Qué medios de comunicación sigue? ¿Tan sólo Canal 9? Así nos va. Canal 9 informa de una Comunidad que pertenece a otro planeta. Aquí no tenemos televisión pública, ha sido abducida por una nave en forma de gaviota. Pero eso no justifica que la corrupción haya llegado a la envergadura que presenta en esta Comunidad, tampoco que ni Camps ni el PP al que pertenecen muchos cargos acusados no tengan nada que decir.
Urge que Adela Pedrosa, Secretaria General del PP, coja un dossier de prensa, de esta semana, sobre la corrupción en Orihuela, se vaya a la Presidencia de la Generalitat, toque en la puerta y diga bien fuerte: ¿Hay alguien ahí dentro? Y si, por un casual, contesta el Presidente que le traiga a las Cortes a dar cuenta. La cosa no aguanta más.
Andrés Perelló
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
