lunes, febrero 13, 2006

En Requena lanzan nuevos productos naturales derivados de la uva bobal

El sábado pasado estuve en Requena que, para los que seais de fuera de la Comunidad Valenciana, es un municipio de interior especializado en embutidos y potencial vitivinicola de nuesta Comunidad. Se celebraba la Feria del Embutido que en esta edicición ha sido un alarde de nuevos y buenos productos derivados del cerdo y acompañasdos del buen vino de la tierra. No faltaron las Amas de Casa con su stand de degustación de la gastronomía tìpica de la Comarca. Pero lo que más me ha llamado la atención este año es la presentación de un nuevo producto derivado de la uva bobal. Lo denominan bobalín, en principio, y se ofrece en galletones, zumo de uva tinta, y carne de uva. Los tres son de sabor agradable, no tienen conservantes ni aditivos y mantienen las propiedades de la uva negra: taninos, resveretrol, y otros, todos ellos antioxidantes, antitumorales y con positivos efectos cardiovasculares.
La carne de uva es una especie de confitura que contiene también algas y no lleva azucares añadidos; un estupendo producto tolerado por diabéticos, y el zumo no tiene alcohol. Un descubrimento que a buen seguro llegará pronto a las tiendas de dietética y a las despensas de los adictos a los productos naturales y, por qué no, a las de los que quieren retardar su vejez y sentir su ritmo cardiaco equilibrado.
Si lo podeis probar ya me direis. A mí me ha gustado. Me regalaron un lote el sábado y lo he consumido en un plis plas este fin de semana.

viernes, febrero 10, 2006

YA NO HAY BARRERA

(Publicado en Las Provincias, 12-02-06)

Viajó a Madrid con una barrera, la que establecía como necesario el 5% mínimo de votos para tener representación en las Cortes Valencianas, y vuelve sin ningún tipo de barrera. Ese ha sido el último movimiento de la reforma de nuestro Estatuto de Autonomía. Para ese viaje ha sido necesario vivir tensiones, tener discusiones y soportar descalificaciones, en buena medida innecesarias. Hay mejores maneras de desahogarse en la vida y de aliviar penas, sentimientos, tensiones y represiones, que trasladarlas a la política. Aquí a veces es difícil encontrarlas.
Lo cierto es que aunque la aspiración de cualquier socialista, en tanto que tal, puede quedarse corta con lo conseguido, no es menos cierto que la realidad impone razones que hay que atender si no quiere uno equivocarse. Y esa realidad, emanada de la voluntad popular a la que tantas veces apelamos en política, es la que es. Por eso queremos cambiarla. Sí, pero haríamos mal en obrar de acuerdo con la realidad que queremos y no con la que tenemos. Dentro de esa realidad parlamentaria, el partido socialista ha tomado decisiones que han conducido al avance. Querer imponer nuestro criterio es imposible, porque ni somos la mayoría, ni conformamos la suficiente para convertir nuestro criterio en realidades nuevas. No comparen la realidad política catalana con la nuestra, por favor. Quererlo imponer en su totalidad por parte del PP resulta también imposible, porque siendo mayoría no alcanza la que se exige para una reforma de este tipo. Pobre del que crea que este es el Estatuto del PP. Si analizamos la historia más reciente y escuchamos, por estar más recientes, los discursos de la derecha española el pasado jueves en el Congreso de los Diputados, no hay que ser un lince para darse cuenta de que el mejor Estatuto de Autonomía para la derecha española y valenciana es el que no existe o, si quieren, uno que marque unas dosis de descentralización aderezadas con gotas del folclore regional.
Si hemos pasado de ahí es porque la izquierda y los nacionalismos, por qué no, han planteado con fuerza y sentido común un modelo de España moderna y totalmente descentralizada ya desde el 78. Dicho lo cual, no reconocer los avances, o plantearse desde posiciones que tienen que seguir confiando en una bajada de mínimo electoral para subsistir, que son ellos los que realmente representan al Pueblo Valenciano, me parece, cuanto menos, pretencioso y necesita una sesuda reflexión. A los pueblos los representan en democracia todos los que resultan electos, cada uno en su medida, pero los gobiernan quienes alcanzan mayorías, directamente o través de pactos. Así estamos funcionando desde que decidimos y pudimos revivir la democracia en España.
Que la barrera electoral haya desaparecido en un gran avance. Haya costado lo que haya costado. Depender sólo de la ley electoral valenciana, requiera la mayoría que requiera, supone decidir aquí, y entre nosotros, qué tope ponemos, y no volver a pedir permiso al Congreso de los Diputados para establecerlo. Ni más ni menos. Y eso, junto con la ampliación de derechos, la posibilidad de disolución de las Cortes, la creación de una Agencia Tributaria, la llamemos como la llamemos, son avances comparables a los que supuso el actual Estatuto en 1982, pero esta vez de mayor calado. Cualquier avance por pequeño que parezca se dirige hacia el progreso, cualquier inmovilismo sea por principios o como rechazo a un avance que se considera pequeño, nos deja parados, y parar es retroceder. Hemos avanzado mucho, hemos eliminado una barrera muy simbólica. Si somos capaces de cambiar algunas dosis de nostalgia por política real y efectiva, y plantearnos acciones que dentro de la realidad que vivimos ayuden a transformarla de verdad, los siguientes avances podremos hacerlos en nombre de la mayoría del Pueblo Valenciano, si no, puede que sigamos viviendo de deseos.
Andrés Perelló

miércoles, febrero 08, 2006

Los hay que no quieren que la vida pública sea transparente

Hoy se ha debatido en las Cortes Valencianas una propuesta del grupo socialista para que se hagan públicos, en el Boletin Oficial de las Cortes y en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana, todos los sueldos públicos de la Generalitat Valenciana: diputados, altos cargos, dirigentes de empresas públicas...
La propuesta se enmarca en la Ofensiva por la Transparencia que los socialistas pusimos en marcha hace unos meses, en contraposición con la permanente ocultación que el Consell del PP practica en la Comunidad Valenciana.
No es posible conocer ni como ciudadano ni, lo que es peor, como diputado: la contabilidad de las empresas públicas, las razones por las que hay contratos hechos a espaldas de la normativa vigente, los informes técnicos que justificarían, si los hubiere, modificaciones contractuales y de proyectos de obras que hacen que el sobrecoste supere el 269%... No se permite el acceso personal de diputados a la sede de algunas empresas públicas: CIEGSA, que se dedica a construir colegios o RTVV, nuestra televisión pública... Sí, esto pasa en nuestra Comunidad, por increible que parezca. Y en esta Comunidad, además hay cargos públicos imputados por irregularidades entre las que consta el no haber podido demostrar algunos incrementos patrimoniales. Igualmente, se han dado casos de enriquecimiento repentino de alcaldes y otros cargos que evidencian la falta de ética, pero sobre todo la falta de transparencia en las actividades y el patrimonio de los cargos públicos.
Y hoy, se presenta una propuesta para que, dando ejemplo, se hagan públicas todas las declaraciones de bienes y de actividades de todos los diputados y altos cargos de la Generalitat, como paso previo a la presentación de una Propuesta de Ley de Transparencia de altos cargos que se presentará en breve, y el PP VOTA QUE NO, alegando que es una modificación encubierta del Reglamento de las Cortes ¡! ¿Y a quien le importa el reglamento de las Cortes?. Lo que realmente la gente quiere saber es quienes están por dar a conocer todo lo relacionado con el gasto público, sueldos incluidos, y qué parte de sus impuestos se dedica a pagar esos sueldos; y quienes están por seguir escondiendo lo que se hace con el dinero público y disimulando sus sueldos.
Hoy por hoy unos proponemos transparencia y votamos a favor, y otros inventan artilugios y pretextos para votar en contra. No podemos hacer caso omiso a la demanda de más participación ciudadana, más transparencia y más información que demanda la sociedad.
¿Qué opinais?
Andrés Perelló