Anoche llegué tarde a casa y solo puede ver el resumen del mitin de Rajoy en Valencia en las últimas noticias de las televisiones. Llenazo, estaba escrito, promesas y niñas, algunas muy creciditas, por cierto, lo cual le quita un poco de hierro al asunto de que un señor de más de cincuenta años tenga permanentemente a una niña en la cabeza sin podérsela quitar... Pero lo que más me sorprendió fue ver el primer plano de la Alcaldesa del cap y casal, como poseída por un espiritu agitado anunciando la buena nueva que se producirá el próximo domingo día 9, el nacimiento de una niña. Ni el del mesías se anunció con tamaña dosis de éxtasis. Lo suyo era como un remix, mitad teresiano, mitad Supremas de Móstoles. A las 9 de la noche, verla quizá resultó sorprendente y entusiasmador para los que siguen a Rajoy y para algunos de los que siguen a las " niñas", pero a la hora que yo la ví, ya de madrugada, la verdad es que daba un poco de susto con esa cara espasmódica y esos gritos.
Es como si Rita Barberá hiciera de las urnas y del voto una especie de acto de engendrar con parto automático. Es decir, se introduce la papeleta por la ranura de la urna en inocente cópula democrática, mientras a Zerolo le da un orgasmo, y zás, en una jornada de embarazo electoral, nace una niña. Bueno, puede ser una alegoría recurrente de la democracia. Otra cosa es que la niña se llame Victoria, se apellide Rajoy y sea del PP.
Los hijos son hermosos al nacer, pero no hay que presuponer que la alegría del parto se va a extender a lo largo de toda la vida en familia. Hay muchas niñas, y niños claro, que dan enormes disgustos a sus padres ya desde la más temprana edad. Sobre todo cuando renuncian a seguir la senda paterna apenas descubren que el pasado de su papá, del que no le quieren hablar nunca baja la coartada de que solo hay que hablar del futuro, les parece poco indicado para vivir su presente y labrarse un futuro en paz, dignidad humana e igualdad con sus semejantes.
Con un pasado reciente como el de Rajoy y el del PP, que atesora la defensa de la invasión de un País como Irak mediante una guerra ilegal, el voto contra la igualdad como derecho de todos los españoles, el enfrentamiento entre territorios y entre las personas que los habitan, la oposición a que el S.M.I. se eleve cada vez más, el boicot donde gobiernan a la Ley de Dependencias que tantas personas necesitan, el rechazo hasta los tribunales de la Ley de Matrimonio entre personas del mismo sexo, la agitación manifestada contra todas los progresos, derechos y libertades ampliadas por las leyes progresistas del Gobierno de Zapatero, la obediencia ciega a los mandatos de los cardenales y obispos más reaccionarios y preconciliares de España... Con un pasado así es muy dificil que Victoria quiera apellidarse Rajoy o simplemente "popular".
Lo siento por Rita, que sé que espera emocionada hasta el éxtasis el nacimiento de la niña, pero me temo que la noche del 9 se va a llevar un disgusto de proporciones dignas de valium en vena, cuando salga la comadrona del centro de control de datos del Ministerio del Interior y, antes de la media noche le diga que ha sido niña, efectivamente y se llama Victoria, Victoria de nombre y Socialista por parte de padre, la mayoría del Pueblo Español. O si lo prefieres, Rita, Victoria de la Esperanza Socialista, que para el caso y disgustos a parte, viene a ser lo mismo.
(Dedicado al Sapo, que tanto interés pone por incitarme a escribir)
viernes, marzo 07, 2008
miércoles, febrero 27, 2008
EL CENTRO, A MANO IZQUIERDA
Si a usted le da igual subir que bajar, entrar que salir, comer o no comer, ir o volver, la guerra o la paz, votar o no votar, votar PP o votar PSOE, puede que alguien le considere abstencionista, o incluso algún fino analista moderno puede que le diga que es usted de centro. Pero no lo crea, puede pellizcarse si quiere, si le pasa todo eso, lo más seguro es que esté muerto. Y en ese caso la campaña electoral también le dará igual, y los debates no le dirán nada. Porque si unas elecciones se han manifestado alguna vez contra la indiferencia, la equidistancia y la imparcialidad ante la vida, con toda claridad, esa es la que está en marcha desde hace unos días. En contra de lo que algunos expertos siempre dicen, las campañas son útiles siempre, en mayor o menor intensidad, y la actual es útil y clarificadora porque está polarizada, deja poco sitio para la indiferencia y resulta incomoda porque no deja solos ante el ejercicio del voto que supone, nada menos, que decidir quien nos gobierna y para qué.Para eso uno puede ver las propuestas prográmaticas que se están ofreciendo, en unos casos con más nitidez que en otros, pero hay que ver también eso que tanto aterra a algunos, especialmente al PP de Rajoy, el pasado. El pasado son los Reyes Católicos, las guerras napoleónicas, la de Cuba, si quieren, pero no es la Guerra de Irak, que aún se está librando a su manera, ni el recurso a la Ley de Igualdad, o al Estatuto de Autonomía de Cataluña, o a la ley de Matrimonio Homosexual, o la posición contraria a la subida del salario mínimo interprofesional, y o el respaldo dado en la calle y en las Cortes a las posiciones más reaccionarias de la Iglesia preconciliar que representan algunos obispos y cardenales. Todo eso es presente y bien presente, porque forma parte de los elementos que conforman nuestra expereciencia más reciente y dicen hacia donde camina cada uno a la hora de encarar el futuro. En esta campaña algunos no quieren hablar de la gestión de la legislatura que acaba, ni de las anteriores, porque se encuentran pinzados entre su pasado más reciente y las promesas de futuro, que no casan con la trayectoria que hasta ahora han mantenido qui e nes las hacen.Le pasó a Rajoy en el debate de anteanoche. Cuando al hablar de la subida de los precios fue incapaz de responder por qué no hizo nada como ministro, frente al redondeo del euro que tanto nos ha afectado. O cuando no pudo explicar que al haber cuatro diputados en juego en Aragón más que en Valencia no puede prometer en su programa el TRASVASE DEL EBRO. En este caso la sequía le ha arrastrado hasta el silencio.
Le quedó al final una niña que tal y como la describió podría vivir en la Castellana o en la Casa de la Pradera. No sabemos. Sí conocemos que no tendría los mismos derechos que un niño porque Rajoy está en contra con la Ley de Igualdad. Y toda esta información la tenemos porque hay campaña y hay debates entre candidatos a presidentes y a ministros de Economía. Si algo demostró Pizarro es que antes de llegar al Gobierno ha de pasar una temporada en la pizarra con Solbes.
Esta campaña ha desacralizado en cierta medida el centro por la polarización izquierda-derecha que se vive, demostrando que en política el centro está según se entra a mano izquierda. Habrá movilización porque la campaña va a valer para eso.
Le quedó al final una niña que tal y como la describió podría vivir en la Castellana o en la Casa de la Pradera. No sabemos. Sí conocemos que no tendría los mismos derechos que un niño porque Rajoy está en contra con la Ley de Igualdad. Y toda esta información la tenemos porque hay campaña y hay debates entre candidatos a presidentes y a ministros de Economía. Si algo demostró Pizarro es que antes de llegar al Gobierno ha de pasar una temporada en la pizarra con Solbes.
Esta campaña ha desacralizado en cierta medida el centro por la polarización izquierda-derecha que se vive, demostrando que en política el centro está según se entra a mano izquierda. Habrá movilización porque la campaña va a valer para eso.
martes, enero 29, 2008
PROYECTO 8O %
Os pongo este texto que me han remitido y tiene su interés
LA SOMBRA DE AZNAR PRESENTA
¡PROYECTO 80%!
(El espíritu del NO A LA GUERRA, ahora en las urnas)
Pregunta: ¿qué pasaría si consiguiésemos alcanzar una participación en las
elecciones generales del 80%?
La izquierda lleva 4 años aletargada, esperando su momento, guardando las
distancias en el debate político, mordiéndose la lengua y lo que no es la lengua, respirando
hondo, tragando bilis, soportando insultos, recibiendo desprecios, pasiva, retirada, ahogada
en un suspiro.
Recordemos la decena de manifestaciones de la derecha mediática; las cosas que han
voceado; los disparates que se han atrevido a decir; hasta donde han sido capaces de llegar
manoseando instituciones sagradas como el Tribunal Constitucional; incluso se han atrevido a
jugar con el dolor de las víctimas y con los muertos del 11M.
Nosotros, convencidos de nuestro sentido de la responsabilidad cívica, hemos
elegido, sea por omisión o por comodidad, no responder ante semejantes andanadas.
Apostamos por la política del apaciguamiento y por ceder nuestra espacio en la calle
confiados en que las concentraciones se deslegitimasen por sí solas debido a los discursos
antidemocráticos que se desarrollaban en cada una de las intervenciones de la derecha social
española. 4 años de silencio, 4 años estoicos tolerando lo intolerable.
Pero ha llegado el momento en que los ciudadanos progresistas de este país podemos
responder con toda la fuerza merecida a estos 4 años de descrédito y deslealtad democrática
por parte de la derecha española, individualizada en avates como Acebes, Zaplana, Alcaraz,
Rouco Varela o Jiménez Losantos.
Ha llegado el momento de convocar una manifestación colectiva, tan grande y
espectacular, que sea capaz de procurar tal lección democrática para aquellos que han
violentado nuestra convivencia, que nunca, jamás, la olviden. Es hora, es el momento, de
sacar a pasear nuestro orgullo, nuestra sangre, nuestro corazón, nuestros ideales, con la cabeza
bien alta.
Pero no lo haremos en la calle en forma de concentración ruidosa con pancarta y
eslóganes. Lo vamos a plantear desde la red, más allá de la red, aludiendo al sentido de
responsabilidad ciudadana que millones de españoles tenemos. Será un boca a boca a escala
nacional el que llamaremos a nuestros amigos, conocidos, familiares, compañeros de trabajo,
a unirse a un objetivo espectacular y grandioso: alcanzar el 80% de participación en las
elecciones generales. ¡Sí, has leído bien! ¡Un 80%!
Un reto tan grande, tan valioso, que si se consiguiese nos llenara de sano orgullo y
satisfacción a todos. Todos a una, poniendo granitos de arena para llegar a formar una
hermosa montaña de votos, tan grandiosa que consigamos, el día 9 de marzo, admirarla con
asombro y honda satisfacción.
Todo empieza con una pregunta. ¿Conoces el "Proyecto 80%"? Sí, el gran objetivo,
la gran obra maestra de la izquierda española, será llegar a esa cifra para impartir una lección
que jamás será olvidada. Una demostración de fuerza que nadie podrá negar. Un golpe de
efecto que abra portadas, titulares y ruedas de prensa. ¿Mareante? No es imposible. Es una
cifra a la que se llegó en 1982 por ejemplo. En 1993 y 1996 se llegó al 77%. En las últimas, al
76%.
¿Alguien recuerda unas elecciones democráticamente más trascendentales desde
1982? Mirando hasta donde es capaz de llegar la derecha española uno tiene la impresión de
que son los mismos que en plena transición cuestionaban la Constitución y el Estado
Autonómico. Son los mismos que decían como entonces que "España se rompe". ¿Por qué no
llegar entonces al 80% de participación para marcarle el terreno a esta derecha casposa y
retrógrada? ¿Por qué no darles una lección en toda regla? ¿Por qué no demostrarles que
España no tolera actitudes post franquistas y antidemocráticas como el boicot a los productos
catalanes o el colapso de nuestras instituciones? ¿Por qué no recordarles que los ciudadanos
que conformamos esta sociedad imperfecta no toleramos ni toleraremos que se juegue con la
mentira, con la falsedad y con la descalificación zafia? ¡Por qué no llegar al 80% para dejar al
mundo boquiabierto y para darle una lección a los Acebes y a los Zaplanas! Una meta difícil,
pero altamente motivante; un objetivo grandioso que daría la vuelta a medio mundo y que
devolvería la fe a la ciudadanía española. ¡Vamos!
¿Cómo? A la vez sencillo y estelar. Una campaña por internet, un mailing
anunciándola, una recogida de firmas, SMS, un lugar donde centralizar propuestas, videos,
iniciativas de movilización. ¡Podemos hasta plantear un concurso simbólico a ver qué
circunscripción es la que más se moviliza! ¡Puede ser divertidísimo! Nos sobran ideas si nos
ponemos.
¡Somos la gente de la cultura, de la inspiración, los creadores! Somos la izquierda
española, unida a pesar de sus diferentes tonalidades. Que se hagan eco los medios digitales,
que se entere el país que tenemos un grandioso objetivo. ¡Vamos a alcanzar el 80%! De
internet se podrá pasar al boca a boca, conseguir que se hable en los colectivos ciudadanos
progresistas, en las tertulias..."¿sabes qué es el proyecto 80%?". Veréis que remarco siempre,
progresistas, bien, todos sabemos que no hace falta lanzar campañas para movilizar a la
derecha. Ellos van a votar fijo, llueva nieve o haya un terremoto.
Nosotros y solo nosotros tenemos la responsabilidad y el peso para llegar, y por qué
no superar, esa cifra. ¿Nos atrevemos? ¿Nos ilusionamos? ¿Nos mojamos? Un reto para ser
atractivo debe ser difícil, estimulante, debe ser de tal manera que para alcanzarlo haya que
dedicarle esfuerzo y tiempo, poco individualmente pero en suma una enorme iniciativa
ciudadana y social. ¡Un 80%!
¿Quién se suma? ¿Te sumas tú? ¿Se suman tus amigos?
¿Esos que teniendo ideales progresistas casi nunca se animan a ir a votar porque
todos los políticos son iguales? ¿Y tus familiares? ¿Qué propones? Hay tanta gente a la que
movilizar e ilusionar....Podemos organizar grandes cosas.
Podemos organizar una enorme fiesta en la calle el mismo día 9 de marzo si
conseguimos el objetivo. ¡A la calle a celebrarlo! ¡Somos del proyecto 80% y lo hemos
conseguido! ¡Somos grandes! ¡Vamos a Génova a celebrarlo con Rajoy! ¡Que se nos oiga,
que se nos conozca! ¡Vamos a montar la enorme fiesta de la democracia, la del voto, la de la
participación!
¡Podemos dar muchas lecciones a los políticos!
¡Somos poderosos si nos lo creemos! Hoy será al PP. Pero el PSOE, y el resto de
fuerzas políticas, tomarán nota para futuros comicios. Es un grito de "no nos falles" más alto y
nítido que los anteriores. Es nuestra respuesta a las andanadas de quienes insultan, de quienes
separan, de quienes odian.
¿Nos atrevemos? ¿Nos atrevemos? Yo, me atrevo.
¿Quién se apunta? ¡Proyecto 80%!
La Sombra de Aznar convoca a todos los progresistas y os pide que os hagais eco en
vuestras webs, blogs, foros y medios. Servidor pone la semilla. El sol, el abono y el agua es
cosa de todos para que esta enorme iniciativa culmine. ¡Orgullo compañeros, orgullo!
¡Proyecto 80%!
LA SOMBRA DE AZNAR PRESENTA
¡PROYECTO 80%!
(El espíritu del NO A LA GUERRA, ahora en las urnas)
Pregunta: ¿qué pasaría si consiguiésemos alcanzar una participación en las
elecciones generales del 80%?
La izquierda lleva 4 años aletargada, esperando su momento, guardando las
distancias en el debate político, mordiéndose la lengua y lo que no es la lengua, respirando
hondo, tragando bilis, soportando insultos, recibiendo desprecios, pasiva, retirada, ahogada
en un suspiro.
Recordemos la decena de manifestaciones de la derecha mediática; las cosas que han
voceado; los disparates que se han atrevido a decir; hasta donde han sido capaces de llegar
manoseando instituciones sagradas como el Tribunal Constitucional; incluso se han atrevido a
jugar con el dolor de las víctimas y con los muertos del 11M.
Nosotros, convencidos de nuestro sentido de la responsabilidad cívica, hemos
elegido, sea por omisión o por comodidad, no responder ante semejantes andanadas.
Apostamos por la política del apaciguamiento y por ceder nuestra espacio en la calle
confiados en que las concentraciones se deslegitimasen por sí solas debido a los discursos
antidemocráticos que se desarrollaban en cada una de las intervenciones de la derecha social
española. 4 años de silencio, 4 años estoicos tolerando lo intolerable.
Pero ha llegado el momento en que los ciudadanos progresistas de este país podemos
responder con toda la fuerza merecida a estos 4 años de descrédito y deslealtad democrática
por parte de la derecha española, individualizada en avates como Acebes, Zaplana, Alcaraz,
Rouco Varela o Jiménez Losantos.
Ha llegado el momento de convocar una manifestación colectiva, tan grande y
espectacular, que sea capaz de procurar tal lección democrática para aquellos que han
violentado nuestra convivencia, que nunca, jamás, la olviden. Es hora, es el momento, de
sacar a pasear nuestro orgullo, nuestra sangre, nuestro corazón, nuestros ideales, con la cabeza
bien alta.
Pero no lo haremos en la calle en forma de concentración ruidosa con pancarta y
eslóganes. Lo vamos a plantear desde la red, más allá de la red, aludiendo al sentido de
responsabilidad ciudadana que millones de españoles tenemos. Será un boca a boca a escala
nacional el que llamaremos a nuestros amigos, conocidos, familiares, compañeros de trabajo,
a unirse a un objetivo espectacular y grandioso: alcanzar el 80% de participación en las
elecciones generales. ¡Sí, has leído bien! ¡Un 80%!
Un reto tan grande, tan valioso, que si se consiguiese nos llenara de sano orgullo y
satisfacción a todos. Todos a una, poniendo granitos de arena para llegar a formar una
hermosa montaña de votos, tan grandiosa que consigamos, el día 9 de marzo, admirarla con
asombro y honda satisfacción.
Todo empieza con una pregunta. ¿Conoces el "Proyecto 80%"? Sí, el gran objetivo,
la gran obra maestra de la izquierda española, será llegar a esa cifra para impartir una lección
que jamás será olvidada. Una demostración de fuerza que nadie podrá negar. Un golpe de
efecto que abra portadas, titulares y ruedas de prensa. ¿Mareante? No es imposible. Es una
cifra a la que se llegó en 1982 por ejemplo. En 1993 y 1996 se llegó al 77%. En las últimas, al
76%.
¿Alguien recuerda unas elecciones democráticamente más trascendentales desde
1982? Mirando hasta donde es capaz de llegar la derecha española uno tiene la impresión de
que son los mismos que en plena transición cuestionaban la Constitución y el Estado
Autonómico. Son los mismos que decían como entonces que "España se rompe". ¿Por qué no
llegar entonces al 80% de participación para marcarle el terreno a esta derecha casposa y
retrógrada? ¿Por qué no darles una lección en toda regla? ¿Por qué no demostrarles que
España no tolera actitudes post franquistas y antidemocráticas como el boicot a los productos
catalanes o el colapso de nuestras instituciones? ¿Por qué no recordarles que los ciudadanos
que conformamos esta sociedad imperfecta no toleramos ni toleraremos que se juegue con la
mentira, con la falsedad y con la descalificación zafia? ¡Por qué no llegar al 80% para dejar al
mundo boquiabierto y para darle una lección a los Acebes y a los Zaplanas! Una meta difícil,
pero altamente motivante; un objetivo grandioso que daría la vuelta a medio mundo y que
devolvería la fe a la ciudadanía española. ¡Vamos!
¿Cómo? A la vez sencillo y estelar. Una campaña por internet, un mailing
anunciándola, una recogida de firmas, SMS, un lugar donde centralizar propuestas, videos,
iniciativas de movilización. ¡Podemos hasta plantear un concurso simbólico a ver qué
circunscripción es la que más se moviliza! ¡Puede ser divertidísimo! Nos sobran ideas si nos
ponemos.
¡Somos la gente de la cultura, de la inspiración, los creadores! Somos la izquierda
española, unida a pesar de sus diferentes tonalidades. Que se hagan eco los medios digitales,
que se entere el país que tenemos un grandioso objetivo. ¡Vamos a alcanzar el 80%! De
internet se podrá pasar al boca a boca, conseguir que se hable en los colectivos ciudadanos
progresistas, en las tertulias..."¿sabes qué es el proyecto 80%?". Veréis que remarco siempre,
progresistas, bien, todos sabemos que no hace falta lanzar campañas para movilizar a la
derecha. Ellos van a votar fijo, llueva nieve o haya un terremoto.
Nosotros y solo nosotros tenemos la responsabilidad y el peso para llegar, y por qué
no superar, esa cifra. ¿Nos atrevemos? ¿Nos ilusionamos? ¿Nos mojamos? Un reto para ser
atractivo debe ser difícil, estimulante, debe ser de tal manera que para alcanzarlo haya que
dedicarle esfuerzo y tiempo, poco individualmente pero en suma una enorme iniciativa
ciudadana y social. ¡Un 80%!
¿Quién se suma? ¿Te sumas tú? ¿Se suman tus amigos?
¿Esos que teniendo ideales progresistas casi nunca se animan a ir a votar porque
todos los políticos son iguales? ¿Y tus familiares? ¿Qué propones? Hay tanta gente a la que
movilizar e ilusionar....Podemos organizar grandes cosas.
Podemos organizar una enorme fiesta en la calle el mismo día 9 de marzo si
conseguimos el objetivo. ¡A la calle a celebrarlo! ¡Somos del proyecto 80% y lo hemos
conseguido! ¡Somos grandes! ¡Vamos a Génova a celebrarlo con Rajoy! ¡Que se nos oiga,
que se nos conozca! ¡Vamos a montar la enorme fiesta de la democracia, la del voto, la de la
participación!
¡Podemos dar muchas lecciones a los políticos!
¡Somos poderosos si nos lo creemos! Hoy será al PP. Pero el PSOE, y el resto de
fuerzas políticas, tomarán nota para futuros comicios. Es un grito de "no nos falles" más alto y
nítido que los anteriores. Es nuestra respuesta a las andanadas de quienes insultan, de quienes
separan, de quienes odian.
¿Nos atrevemos? ¿Nos atrevemos? Yo, me atrevo.
¿Quién se apunta? ¡Proyecto 80%!
La Sombra de Aznar convoca a todos los progresistas y os pide que os hagais eco en
vuestras webs, blogs, foros y medios. Servidor pone la semilla. El sol, el abono y el agua es
cosa de todos para que esta enorme iniciativa culmine. ¡Orgullo compañeros, orgullo!
¡Proyecto 80%!
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