(Publicado en Las Provincias, con el título recortado, 19/11/06)
Como valenciano estoy harto de que me acomplejen a fuerza de medírmelo todo mirando a otro. Al PP le digo: “¡¡Ya no puedo más!!” Y estoy dispuesto a decirlo pueblo a pueblo, casa por casa. ¡¡Ya está bien!!
No puedo con tanta mentira, tanta propaganda, tanta comparación sobre mi tamaño como valenciano, en las que siempre salgo perdiendo. Todo me lo quitan por ser valenciano, no me dan nada por ser valenciano, los catalanes nos quieren quitar el turismo, la Copa del América, el agua, el Puerto... y entre tantas cosas que nos quieren quitar, a ninguno se le ha ocurrido quitarnos también el Consell de la Generalitat y regalarle un desierto para que lo llene de PAI, y mientras nos dejen vivir tranquilos, sin victimismo, ni esas comparaciones odiosas, que jamás hicieron cuando Aznar se hacía escuchas intimas en catalán con Pujol.
Se lo dijo Pla a Camps el miércoles en Les Corts, y es verdad, aquí lo que sobra es indigencia, y lo que falta es solvencia. Y si tenemos un Consell y un presidente que le dan menos que a Montilla en Cataluña, la conclusión es bien clara, quitemos a este que no le dan nada y pongamos a uno como Montilla, o como a otro de los que sí les dan, y hagamos camino sin comparaciones estúpidas ni lloriqueos.
Muchos valencianos no aguantamos ya tanto lloro y tan pocos resultados. Como nos cansa contemplar a tantos corifeos de los que piensan hacer grande Valencia arrimándose al sol que más calienta… sus bolsillos.
Y me refiero con toda rotundidad a determinados empresarios “apolíticos”, que les falta tiempo para sumarse a todas las plataformas de plañideras que monta Camps contra Zapatero, para ver que les cae, en vez de exigir mas inversión en I+D+I, en vez de decir las cosas claras y dejar de medírsela con los catalanes, con todo; ahora con el puerto, y planteando a la Generalitat medidas contra la crisis industrial, en vez de susurrarlas al oído de la oposición para quedar bien con todos, pero eso sí, sin equivocarse de bando.
Ya esta bien de ficciones y peloteos. O se está por la claridad, contra el despilfarro, por el progreso social y económico de todos, o se está por mantener el pesebre de unos pocos a costa de todos. Y ya le podéis llamar a eso, valencianía, o poneros una camiseta con la señera. Lo que hacéis muchos patriotas de folclore es suscribir acciones de valencianía para, abusando del sentimiento de los valencianos, con el agua, con la lengua, con las inversiones, o con lo que sea, hacer el agosto político y económico sin ningún escrúpulo. Y el PP derribar a Zapatero que es lo único que le da vida.
En lo referido al Puerto, en vez volver al ataque a Cristina Narbona y a Rodríguez Zapatero, para hacer el juego al PP, en vez de volver a la comparación acomplejada, lo que hay que hacer es ver como conseguimos el mejor puerto del Mediterráneo, sin dejar a los valencianos sin su playa más cercana y popular, su Malva-rosa.
No todos tenemos la suerte de tener segunda residencia al lado de la playa, en Dénia o Altea, y necesitamos una playa cerca de la ciudad aunque tengamos que ir “buseando” con la EMT.
¿Es que ya no valen las declaraciones de impacto ambiental? ¿Es que si un informe dice que con ese proyecto nos quedamos sin playa, no hay forma de hacer otro? ¿Es que un Puerto en Sagunto no sería Valencia? ¿Es que no hay manera de ser valenciano sin tener que daros siempre la razón? Sí la hay, pero para eso hay que pasar del victimismo a la ilusión, y de la indigencia a la solvencia, y Camps ya no puede hacer eso. Está demasiado agotado para afrontar el futuro. Se impone el cambio.
lunes, noviembre 20, 2006
CRISPACION IMPORTADA
Publicado en la Revista ACTUALIDAD 3Noviembre 06
El Plan de Paz que se plantea en España ha evidenciado elementos de coincidencia que jamás habríamos pensado que pudieran darse. Una parte de ETA, la más radical y obcecada hace, y hará, todo lo posible para que el Plan fracase. Un sector del PP, el más extremo e intolerante, está dispuesto a hacer también todo lo posible, para lograr el mismo objetivo. Todo está justificado si vale para acabar con Zapatero. La Paz puede esperar. Los que históricamente se consideran los “vencedores” ante la historia, no pueden estar en la oposición, eso es de perdedores. No se si Fraga se refería a estas coincidencias cuando dijo aquello de: “la política hace extraños compañeros de cama”. Espero que la coincidencia, en este caso, no llegue al deseo de que pronto se produzca un muerto. Esa posición cerril del PP provoca un nivel de crispación en España que se exporta a las Comunidades Autónomas.
El PP de Camps ha decidido importar un cargamento de crispación, made in Acebes, cuyo agente comercial es Rajoy, y ha decidido convertir la Comunidad en un campo de pruebas del PP Estatal. Da igual que ello perjudique, o no, a los valencianos. El interés electoral es lo que importa. El PP ha de marcar la agenda política aquí, porque gobiernan, y en Madrid porque son oposición, y si no se les hace caso, se rompe España y la democracia no vale. Es la muestra de totalitarismo más clara que se ha dado en España, en toda la historia de la democracia. Se trata de crispar para fingir que se reivindica a Zapatero, lo que, por otra parte, no se ha sido capaz de pedirle a Aznar en ocho años. Se trata de crispar para que nos se vea la corrupción indisimulable que el PP ha extendido por toda la Comunidad a través de muchos de sus altos cargos. Se trata de crispar y atacar a la oposición para intentar disimular que rechazan la transparencia, que no quieren que se vean las facturas de los sobrecostes, que no se conozcan, ni las rentas ni los bienes de los altos cargos de la Generalitat. Camps ha importado el peor de los modelos diseñados por su partido en la factoría de Génova, el de la crispación y la mentira, que le permite hacer de la política una impostura, cuya actividad real es el medro personal de los afines al poder.
El Plan de Paz que se plantea en España ha evidenciado elementos de coincidencia que jamás habríamos pensado que pudieran darse. Una parte de ETA, la más radical y obcecada hace, y hará, todo lo posible para que el Plan fracase. Un sector del PP, el más extremo e intolerante, está dispuesto a hacer también todo lo posible, para lograr el mismo objetivo. Todo está justificado si vale para acabar con Zapatero. La Paz puede esperar. Los que históricamente se consideran los “vencedores” ante la historia, no pueden estar en la oposición, eso es de perdedores. No se si Fraga se refería a estas coincidencias cuando dijo aquello de: “la política hace extraños compañeros de cama”. Espero que la coincidencia, en este caso, no llegue al deseo de que pronto se produzca un muerto. Esa posición cerril del PP provoca un nivel de crispación en España que se exporta a las Comunidades Autónomas.
El PP de Camps ha decidido importar un cargamento de crispación, made in Acebes, cuyo agente comercial es Rajoy, y ha decidido convertir la Comunidad en un campo de pruebas del PP Estatal. Da igual que ello perjudique, o no, a los valencianos. El interés electoral es lo que importa. El PP ha de marcar la agenda política aquí, porque gobiernan, y en Madrid porque son oposición, y si no se les hace caso, se rompe España y la democracia no vale. Es la muestra de totalitarismo más clara que se ha dado en España, en toda la historia de la democracia. Se trata de crispar para fingir que se reivindica a Zapatero, lo que, por otra parte, no se ha sido capaz de pedirle a Aznar en ocho años. Se trata de crispar para que nos se vea la corrupción indisimulable que el PP ha extendido por toda la Comunidad a través de muchos de sus altos cargos. Se trata de crispar y atacar a la oposición para intentar disimular que rechazan la transparencia, que no quieren que se vean las facturas de los sobrecostes, que no se conozcan, ni las rentas ni los bienes de los altos cargos de la Generalitat. Camps ha importado el peor de los modelos diseñados por su partido en la factoría de Génova, el de la crispación y la mentira, que le permite hacer de la política una impostura, cuya actividad real es el medro personal de los afines al poder.
lunes, noviembre 13, 2006
Los dos tormentos de Camps
(Publicado en Las Provincias 12/11/06)
Si hay dos cosas que perturban al PP, y sacan de sus casillas a Camps, son: la transparencia y el accidente del metro. Si a alguien le quedaba alguna duda, esta semana ha quedado patente.
Pla le preguntó a Camps, en las Cortes, cual era su valoración sobre el expediente abierto, al sindicalista Diego Trigo, por ejercer su libertad de expresión y de opinión, en el simulacro de Comisión de Investigación del accidente del metro. En Presidencia tembló hasta la balaustrada del Saló de Corts. Ya se habían perturbado cuando se supo que a un dechado de tolerancia, de los que dirigen Ferrocarrils, se le había ocurrido ser mas papista que el Papa, derramando toda su chulería sobre la cabeza de Diego Trigo, al abrirle un expediente, por no ser todo lo sumiso que se esperaba en la Comisión Parlamentaria. Pero ahora, ya era demasiado. Nada menos que Camps tenía que dar respuesta de semejante tropelía en la tribuna de las Cortes. ¡Con lo poco que le gusta al Molt Honorable!
Como la cosa no tenía respuesta ni justificación posible, Camps hizo dos cosas: llamar a la Directora de Ferrocarrils, de buena mañana, para que dijera que el expediente estaba sobreseído, porque sólo esa respuesta podía salvarle ante el Pleno, y tocar a rebato a todos los altos cargos, que le deben el puesto, para que vinieran a ocupar las 56 sillas de la tribuna de invitados de las Cortes , en vez de estar ganándose el sueldo que cobran, para impedir que, si venían al Pleno sindicalistas o familiares de las victimas del metro, tuvieran sitio, y evitar que hubiera fotos.
No cabe más miseria política en el que los convocó, ni más caradura y mamoneo juntos en los que tuvisteis el arrojo de venir a semejante papelito, para competir en una tribuna de invitados por ver quien le aplaudía más ostensiblemente al Presidente. Desde abajo resultabais patéticos. El cargo lo tenis sin duda alto, pero la dignidad, queridos y queridas, la tenéis como para hacérosla mirar. No sabía que algunos, de los que estabais ahí arriba, con vuestra calificación profesional y académica, tuvierais necesidad de hacer esos papelones para seguir en el cargo. Si fuera hijo de alguno de vosotros, estaría un par de días sin salir a la calle, avergonzado, después de veros allí en lo alto de las Cortes como esbirros del poder, a la edad que tenéis algunos y con el sueldo que cobráis. ¿No se os cae la cara de vergüenza al venir a las Cortes, en horas de trabajo, para intentar quitarles el sitio a los ciudadanos que pagan vuestro sueldo? Más os valdría venir a dar cuenta de todos los asuntos que escondéis, o haberos quedado un rato más, para conocer la propuesta de transparencia que se discutió a penas os fuisteis; pero eso no os interesa. Y mira que vuestra declaración de renta y de bienes, colgada en la web de la Generalitat, tendría visitas. Insensatos.
Pero eso de ser transparentes no va con vosotros. Le habéis tomado el gusto a la zona oscura, en la que se han cobijado actitudes tan deplorables como las del Presidente de la Diputación del Castellón, el Alcalde de Orihuela, el de Torrevieja, o el de Alicante, o los asuntos del Ivex, o de Ciegsa y otros tantos. Por eso todo el PP vota que no a que se conozca públicamente el patrimonio y los bienes del todos los altos cargos de la Generalitat, como hizo en el Pleno del jueves. Por eso Camps ordena abrir y cerrar expedientes, o perseguir fiscales a su antojo. Porque le aterra la responsabilidad política del accidente del metro, y no se aliviará hasta que no la asuma. Porque le produce sarpullidos la transparencia, y sobre todo, porque el PP está para regenerarse en la oposición. No hay otro remedio.
Andrés Perelló
Si hay dos cosas que perturban al PP, y sacan de sus casillas a Camps, son: la transparencia y el accidente del metro. Si a alguien le quedaba alguna duda, esta semana ha quedado patente.
Pla le preguntó a Camps, en las Cortes, cual era su valoración sobre el expediente abierto, al sindicalista Diego Trigo, por ejercer su libertad de expresión y de opinión, en el simulacro de Comisión de Investigación del accidente del metro. En Presidencia tembló hasta la balaustrada del Saló de Corts. Ya se habían perturbado cuando se supo que a un dechado de tolerancia, de los que dirigen Ferrocarrils, se le había ocurrido ser mas papista que el Papa, derramando toda su chulería sobre la cabeza de Diego Trigo, al abrirle un expediente, por no ser todo lo sumiso que se esperaba en la Comisión Parlamentaria. Pero ahora, ya era demasiado. Nada menos que Camps tenía que dar respuesta de semejante tropelía en la tribuna de las Cortes. ¡Con lo poco que le gusta al Molt Honorable!
Como la cosa no tenía respuesta ni justificación posible, Camps hizo dos cosas: llamar a la Directora de Ferrocarrils, de buena mañana, para que dijera que el expediente estaba sobreseído, porque sólo esa respuesta podía salvarle ante el Pleno, y tocar a rebato a todos los altos cargos, que le deben el puesto, para que vinieran a ocupar las 56 sillas de la tribuna de invitados de las Cortes , en vez de estar ganándose el sueldo que cobran, para impedir que, si venían al Pleno sindicalistas o familiares de las victimas del metro, tuvieran sitio, y evitar que hubiera fotos.
No cabe más miseria política en el que los convocó, ni más caradura y mamoneo juntos en los que tuvisteis el arrojo de venir a semejante papelito, para competir en una tribuna de invitados por ver quien le aplaudía más ostensiblemente al Presidente. Desde abajo resultabais patéticos. El cargo lo tenis sin duda alto, pero la dignidad, queridos y queridas, la tenéis como para hacérosla mirar. No sabía que algunos, de los que estabais ahí arriba, con vuestra calificación profesional y académica, tuvierais necesidad de hacer esos papelones para seguir en el cargo. Si fuera hijo de alguno de vosotros, estaría un par de días sin salir a la calle, avergonzado, después de veros allí en lo alto de las Cortes como esbirros del poder, a la edad que tenéis algunos y con el sueldo que cobráis. ¿No se os cae la cara de vergüenza al venir a las Cortes, en horas de trabajo, para intentar quitarles el sitio a los ciudadanos que pagan vuestro sueldo? Más os valdría venir a dar cuenta de todos los asuntos que escondéis, o haberos quedado un rato más, para conocer la propuesta de transparencia que se discutió a penas os fuisteis; pero eso no os interesa. Y mira que vuestra declaración de renta y de bienes, colgada en la web de la Generalitat, tendría visitas. Insensatos.
Pero eso de ser transparentes no va con vosotros. Le habéis tomado el gusto a la zona oscura, en la que se han cobijado actitudes tan deplorables como las del Presidente de la Diputación del Castellón, el Alcalde de Orihuela, el de Torrevieja, o el de Alicante, o los asuntos del Ivex, o de Ciegsa y otros tantos. Por eso todo el PP vota que no a que se conozca públicamente el patrimonio y los bienes del todos los altos cargos de la Generalitat, como hizo en el Pleno del jueves. Por eso Camps ordena abrir y cerrar expedientes, o perseguir fiscales a su antojo. Porque le aterra la responsabilidad política del accidente del metro, y no se aliviará hasta que no la asuma. Porque le produce sarpullidos la transparencia, y sobre todo, porque el PP está para regenerarse en la oposición. No hay otro remedio.
Andrés Perelló
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